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Cómo fotografiar personas: 7 errores comunes y cómo corregirlos

1. No mirar el fondo

Antes de tomar la foto, observa qué hay detrás de la persona. Postes, ramas, personas u objetos pueden competir con el protagonista. Muchas veces basta con moverte unos pasos, cambiar ligeramente el ángulo o acercarte para conseguir un fondo más limpio.

2. Usar mal la luz

Antes de tomar la foto, observa de dónde viene la luz. Si hay una luz muy intensa detrás de la persona, su rostro puede quedar demasiado oscuro. Prueba cambiando ligeramente tu posición o la de la persona para aprovechar mejor la luz natural y conseguir un rostro más claro, agradable y con mayor detalle.

3. Fotografiar desde demasiado lejos

Cuando fotografías desde demasiado lejos, la persona puede perder protagonismo y quedar rodeada de elementos que no aportan a la imagen. Prueba acercándote unos pasos y busca un encuadre más cerrado. Así dirigirás la atención hacia la persona sin perder por completo el ambiente que la rodea.

4. Cortar mal el cuerpo

Al fotografiar personas, presta atención al lugar donde termina el encuadre. Cortar justo por las articulaciones, como rodillas, tobillos, codos o muñecas, puede hacer que la imagen se vea incómoda o accidental. Antes de tomar la foto, revisa los bordes y decide si quieres mostrar el cuerpo completo o hacer un encuadre más cercano, procurando que el corte se vea natural e intencional.

5. No enfocar los ojos.

En los retratos, los ojos son uno de los puntos que más atraen nuestra atención. Si quedan desenfocados, la fotografía puede parecer poco nítida aunque otras zonas del rostro estén bien enfocadas. Antes de tomar la foto, asegúrate de que el enfoque esté sobre los ojos, especialmente sobre el ojo más cercano a la cámara.

6. Fotografiar siempre desde el mismo ángulo.

Fotografiar siempre de frente y desde la altura de los ojos puede hacer que nuestras fotos se parezcan demasiado entre sí. Prueba moverte alrededor de la persona, bajar un poco la cámara o buscar una posición diferente. Un pequeño cambio en el punto de vista puede transformar la composición y hacer que una fotografía resulte mucho más interesante, sin necesidad de cambiar el lugar ni la persona.

7. Componer sin intención

Antes de tomar una fotografía, piensa por un momento dónde quieres colocar a la persona y qué elementos del entorno quieres incluir. No siempre es necesario situarla en el centro. Puedes moverla hacia un lado, aprovechar líneas, caminos, árboles o espacios vacíos y observar cómo se relacionan con ella. Componer con intención significa que cada elemento de la imagen ayuda a dirigir la mirada hacia lo que realmente quieres mostrar.